Polémica en Twitter, ¿está bien que los niños desayunen garbanzos?

Hace unos días fuimos testigos en redes sociales, concretamente en Twitter, de una polémica surgida en torno a un tweet lanzado por una madre, de profesión nutricionista, en el que mostraba una foto de su hijo desayunando garbanzos. No tardaron en alzarse muchas voces críticas en contra de lo que consideraban poco menos que una tortura para el pequeño. Pero realmente, ¿está mal que los niños puedan desayunar una alimentación diferente a las habituales galletas o cereales? A continuación, queremos comentaros nuestra opinión sobre esta polémica.

En España nos hemos habituado a tomar para desayunar dulces u otro tipo de alimentos azucarados, como la bollería industrial. Este hábito resulta totalmente desaconsejable, incluso si se trata de productos caseros, ya que nos pueden llevar a padecer sobrepeso, obesidad, diabetes tipo 2, hipertensión y otras enfermedades cardiovasculares. El problema, sin embargo, es que culturalmente estamos acostumbrados a realizar unos tipos de desayuno muy reducidos porque no somos capaces de imaginar que hay alternativas más saludables. De ahí la gran importancia de enseñar a disfrutar de otro tipo de alimentos a nuestros hijos desde que son pequeños, especialmente si queremos que gocen de mejor salud en un futuro.

Dese Nutrimond pensamos que desayunar productos como garbanzos es un acierto. Como hemos dicho anteriormente, en España tenemos estandarizados ciertos tipos de desayuno de los cuales nos es muy difícil salir: galletas, cereales, bollería, pan y poco más. Nuestra alimentación deberíamos realizarla no tanto en función de los alimentos sino en función de los nutrientes que el organismo necesita. Si lo que necesitamos es un aporte de hidratos de carbono o de proteínas, hay otras muchas formas más saludables de ingerir esos nutrientes, sin tener que utilizar los alimentos estándar. Que, en este caso, tienen además un alto contenido de azúcares simples nada beneficiosos para la salud. El gusto es un sentido adaptativo, es decir, cuando hay algo que no nos gusta demasiado, a base de tomarlo, nos acaba gustando. Esto ocurre por ejemplo con la cerveza, que al principio puede no gustarte pero como es una práctica social, la acabas tomando una y otra vez hasta que finalmente el paladar se acostumbra y comienza a tener un sabor cada vez mejor.

A lo largo de nuestra vida vamos subiendo el umbral de lo dulce, del azúcar. Eso quiere decir que si desde pequeños nos acostumbramos a tomar galletas y cosas muy dulces, a medida que vayamos creciendo vamos a necesitar tomar algo un poco más dulce para de verdad sentir que eso que tomamos sabe dulce. De este modo, al llegar a la edad adulta el elevado umbral del gusto por lo dulce puede convertirse en un problema. Los elevados niveles de ingestión de azúcares simples llevan asociados una alta probabilidad de padecimiento de diabetes y enfermedades vasculares entre otras, por lo que la primera acción que ha de realizarse para no agravar dichas enfermedades  es la reducción o incluso eliminación de dichos alimentos de la dieta. Es ese momento cuando se empieza a ser consciente de la dificultad de dejar de comer cosas dulces, ya que precisamente al haber ido subiendo el umbral de percepción de lo dulce, necesitamos algo con mayor cantidad de azúcar para satisfacernos. Si desde pequeños no vamos subiendo ese umbral, sino que vamos comiendo cosas poco azucaradas y de vez en cuando comemos algo con una cantidad razonable o ínfima de azúcar, nos vamos a mantener durante toda nuestra vida con ese umbral estable y nos va a resultar mucho más sencillo llevar una alimentación saludable y cumplir con las recomendaciones de la OMS con respecto a las cantidades de azúcar: no debe aportar más del 10% de las calorías diarias tanto en niños como en adultos. Para una dieta de 2.000 calorías, son unos 50 gramos de azúcar. La media en Europa occidental ronda los 100 gramos, por lo que la reducción debería de ser de la mitad del consumo medio.

Por último, deciros que no hay que tenerle miedo a consumir productos salados para desayunar. Algunas alternativas saludables para desayunar podrían ser:

Zanahorias, macedonia natural de frutas, aguacate, humus, yogur natural con avena y canela, pepino, tortilla a la francesa o queso con miel son algunos alimentos que se pueden ingerir como alternativa saludable a los desayunos tradicionales.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Utilizamos coockies propias y de tercerosque nos permiten ofrecer nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de las coockies

ACEPTAR
Aviso de cookies